viernes, 20 de noviembre de 2015

El Diagnóstico del siglo 21 Deficit de Atención con Hiperactividad - Impulsividad

El diagnóstico de Deficit de Atención y/o Hiperactividad es definido por el DSM 5 como un patrón persistente de inatención y/o hiperactividad - impulsividad que interfiere con la funcionalidad o el desarrollo del individuo. Existen pruebas claras de que los síntomas interfieren con el funcionamiento social, académica, área laboral, o reducen la calidad de los mismos.

Este trastorno, suele darse con mayor frecuencia entre los primeros hijos de la pareja. Los primeros síntomas pueden aparecer muy tempranamente. La madre puede referir que el feto presentaba movimientos "excesivos" durante la gestación y comparándolo a embarazos anteriores. Las madres con niños con T.D.A.H. han comentado que el niño empezó a presentar dificultades desde el primer año de vida.



Se puede observar en el análisis antecedentes familiares de niños con T.D.A.H., la incidencia de psicopatología superior a la normal. Esto incluye antecedentes de hiperactividad, trastornos antisociales de la personalidad, abuso de alcohol u otros, problemas matrimoniales, familiares, divorcios y, en algunos casos, negligencia en la debida atención y cuidado hacia el niño.

El examen neurológico puede detectar inmadurez o determinadas alteraciones en la percepción viso-motora o en la discriminación auditiva, si bien, sin signos importantes de alteración de la agudeza visual o auditiva. Pueden presentar también alteraciones de la coordinación motora en movimientos alternativos rápidos, en la discriminación derecha - izquierda y, con cierta frecuencia, lateralidad cruzada o ambidestreza. En ocasiones y en función de los síntomas presentados puede requerir, si aún no se ha efectuado, una evaluación neurológica.

Generalmente los niños con Deficit de Atención e Hiperactividad presentan las siguientes manifestaciones con frecuencia:
  • falla en prestar la debida atención a detalles o por descuido se cometen errores en las tareas escolares, en el trabajo o durante otras actividad.
  • tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades recreativa
  • parece no escuchar cuando se le habla directamente 
  • no sigue las instrucciones y no termina las tareas escolares, los quehaceres o los deberes laborales
  • tiene dificultad para organizar tareas y actividades 
  • evita, le disgusta o se muestra poco entusiasta en iniciar tareas que requieren un esfuerzo mental sostenido
  • pierde cosas necesarias para tareas o actividades
  • se distrae con facilidad por estímulos externos
Otra tipología es Hiperactividad e Impulsividad y con frecuencia presentan las siguientes manifestaciones:  
  • frecuencia en juguetear con o golpea las manos o los pies o se retuerce en el asiento
  • se levanta en situaciones en que se espera que permanezca sentado
  • corretea o trepa en situaciones en las que no resulta apropiado.
  • incapaz de jugar o de ocuparse tranquilamente en actividades recreativas.
  • está “ocupado,” actuando como si impulsara un motor
  • habla excesivamente.
  • entre otros
Otra de las observaciones en el trastorno es autoestima baja. Las consecuencias de su poco autocontrol les hace muy predispuestos a meterse en líos y situaciones conflictivas con sus iguales. Entre los compañeros es impopular y esto acrecienta los sentimiento de baja auto-estima.

Es importante reconocer que tanto niños, adolescentes y adultos tienen la capacidad para trascender y equiparse para continuar con una vida de éxito. El detalle que hace la diferencia es el identificar un recurso profesional que sirva de apoyo y facilite en  el proceso de ayuda para lograr su transformación y crecimiento saludable!

Un abrazo!

Referencias

DSM 5
http://www.psicodiagnosis.es/areaclinica/trastornosdeconducta/trastornodeficitatencionconhiperactividad/default.php