domingo, 23 de agosto de 2015

Enfrentando el dolor, una experiencia individual

El dolor emocional es una experiencia natural en ciertos momentos o etapas de la vida. En ocasiones es más difícil de enfrentar que un dolor físico, pues los seres humanos en ocasiones carecemos de las herramientas o destreza necesarias para enfrentarlo de forma saludable.

Una de las respuestas más comunes es la negación lo cual se cataloga como un mecanismo de defensa que desarrollamos en esos momentos difíciles y que nos puede conducir a un auto engaño de que nada grave está sucediendo en nuestra vida.

Las personas que experimentan un dolor emocional muy fuerte tratan de escapar por medio de los mecanismos de defensa que llevan a las personas a comportarse de diferentes maneras.

Algunos de los mecanismos de defensa pueden ser los siguientes:

1. Fuga- Las personas desean con todas sus fuerzas alejarse del evento doloroso.

2. Represión- La mente inconsciente nos hace olvidar los eventos o pensamientos sobre el dolor que nos provoca el recordar esos eventos.

3. Negación- La persona ignora el dolor como si no existiera. Trata de decirse a ella misma que no está ocurriendo nada que sea doloroso.

4. Aislamiento - Las personas que experimentan un dolor emocional muy fuerte tienden a aislarse de las demás personas.

5. Sustitución- Las personas tienden a sustituir sus pensamientos por otros para no pensar en el dolor
que les provoca pensar en el evento doloroso.

6. Desplazamiento- La persona que sufre emocionalmente de un dolor profundo trata de culpar a otros por su sufrimiento aunque las otras personas sean ajenas a lo que les ocurrió a ellos.

7. Racionalización- La persona razona sobre lo que les está causando el dolor y sienten que no hay nada que los pueda consolar. Tratan de analizar los eventos y de buscar un culpable aunque esta persona sean ellos mismos.

8. Repetición- La persona piensa el día entero sobre lo que le ocurrió y trata de reconstruir los hechos y siente cierta satisfacción que puede recordar lo que le causó el dolor emocional con lujo de detalles.


Relato

En una noche mientras un grupo de jóvenes se preparaba para comenzar una lección se encontraba entre ellos un joven invitado llamado Stevie. Por alguna razón estaba determinado a llamar la atención, cuando de repente causó un ruido tan fuerte que produjo distracción en todos los presentes. ¡Tú! grito el líder ¡Afuera! Y ¡No te molestes en regresar hasta que aprendas a como comportarte! Stevie se puso de pie e inició su camino entre risas burlonas de los demás que lo acusaban.

Otro joven voluntario al observar el episodio comenzó a sentir preocupación por lo que había sucedido. Expresa que un nudo se le formo en el estómago. No sabía si quedarse sentado o ir a hablar con el joven. Al intentar imaginar lo que haría su mentor se levantó y comenzó a buscarlo. Al acercarse a las gradas vio a Stevie, estaba acurrucado llorando. Explica que su llanto era tan duro que era imposible entenderle. Después de un rato de compañía he aquí la historia. Los padres de Stevie le
anunciaron que se separarían lo cual causó mucha incertidumbre en el joven, temía que se convirtiera
en un divorcio futuro. La opción para el joven era quedarse con su padre quien estaba a punto de mudarse por haber encontrado un empleo en otro estado. El estaba perdiendo su familia, sus amigos, hogar y vecindario, tenía que empezar de cero otra vez.

Esta conducta del joven más que ser un mal comportamiento fue una expresión de un dolor profundo. Es un indicio de que estaba en CRISIS.

CRISIS es un periodo de desequilibrio que puede ser emocional, espiritual, cognitivo y quizás también físico. Gary Collins un reconocido psicólogo cristiano decía que una crisis era “cualquier situación o serie de circunstancias que amenazan el bienestar de una persona e interfiere con su rutina del diario vivir”


La crisis es definida de manera individual por el ser humano, cada uno califica su dolor desde su
experiencia. Puede llegar a la vida por cualquier cosa. Nadie puede establecer una puntuación o designar valor al dolor de otro. Podríamos causar grandes daños cuando ignoramos las crisis de los demás solo porque no se elevan a nuestro nivel. No es nuestra responsabilidad predecir, negar, definir, ni validar las crisis de las demás personas. Al descubrir que una persona esta en crisis, debemos poner atención, ayudar o apoyarla. 

Siempre existe la oportunidad para el ser humano de atravesar una crisis y salir hacia adelante. Quizas experimentando algunos cambios que se convertirán en oportunidades para enfrentar desafíos más adelante.

Un abrazo! 

Recursos considerados:

Arias (2010). Entendiendo el dolor emocional. Recuperado de: http://www.psicologicamentehablando.com/entendiendo-el-dolor-emocional/
Hancock, Van (2007). Entender la crisis. Como ayudar a los jóvenes a enfrentar la crisis. Editorial Vida. Miami

No hay comentarios.:

Publicar un comentario